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CONCURSO LEER PARA GANAR



El Centro Integral Psicopedagógico "Excelencia" desea premiar tu gusto por la lectura. Es una invitación abierta a todos, principalmente para maestros, quienes teniendo la importante tarea de enseñar a leer han de ser asiduos lectores.

La convocatoria se abre desde el 18 de Mayo hasta el 18 de Junio de 2017

Bases del Concurso: 


¡Te felicitamos por tu deseo de retar tu nivel lector y colaborar!

Para participar es condición:


1º Ser residente en Venezuela.
2º Ser mayor de 18 años.
3º Ser seguidor de nuestras cuentas en twitter: @EducadoraV y @ExcelenciaCIP.
4º Retuitear las etiquetas #LeerParaGanar y #MásLibrosMásLibres al iniciar cada lectura.
5º Poseer correo electrónico.
6º Realizar tu inscripción por depósito o transferencia electrónica:

Banco de Venezuela Cta. Corriente 01020747960000222079 a nombre de Excelencia Centro Integral Psicopedagógico RIF: V-127970978 Bs. 1000,00 Notificar al correo Excelencia.CIP@gmail.com con tu Nombre y Apellido, Cédula de Identidad y Número de transferencia o depósito.

Los ganadores serán anunciados el 30 de junio de 2017
1º Lugar: Premio en metálico + diploma digital
2º y 3º Lugar:  Menciones honoríficas con diploma digital
Serán notificados por vía telefónica y correo electrónico y publicados en el blog y por twitter.



SI NO LEEMOS, NO SABEMOS ESCRIBIR, Y SI NO SABEMOS ESCRIBIR, NO SABEMOS PENSAR

Es así de contundente. Si no leemos, es difícil que podamos pensar bien.

Hoy todos escriben, todos quieren expresar sus sentimientos y opiniones, pero, ¿quién lee? En cierta forma la lectura es una actividad superior a la escritura; sólo podemos escribir con el lenguaje que hemos adquirido leyendo. La lectura es la materia prima de la escritura y la posibilidad de crear una obra que tenga belleza y profundidad o simplemente claridad, se basa en las lecturas que hemos hecho y lo que hemos aprendido de otros autores (sus palabras se vuelven las nuestras, se mezclan con nuestros pensamientos y experiencias). Así se destila la escritura, como una refinación del pensamiento no sólo personal, sino del tiempo mismo.
Para muchas personas es más atractivo escribir, tiene más glamour –algo que quizás se deba a la inmadurez y al egoísmo–, pero grandes escritores nos dicen que la felicidad en realidad está en la lectura. Borges es especialmente fértil en este sentido: "la felicidad, cuando eres lector, es frecuente". Y la célebre: "Que otros se jacten de las páginas que han escrito; a mí me enorgullecen las que he leído".
Hay una frase contundente, que si no mal recuerdo es de Juan José Arreola, "Si no lees, no sabes escribir. Si no sabes escribir no sabes pensar". Una sencillez aforística que debe ser el fruto de la labor intelectual de un buen lector.
Edmund Husserl escribe en su Lógica formal y Lógica trascendental: "El pensamiento siempre se hace en el lenguaje y está totalmente ligado a la palabra. Pensar, de forma distinta a otras modalidades de la conciencia, es siempre lingüístico, siempre un uso del lenguaje". Así que si no tenemos palabras, si no tenemos lecturas en nuestra memoria que enriquezcan nuestro lenguaje, nuestro pensamiento será muy pobre. Las personas toleran no ser buenos lectores, pero si se les dice que no saben pensar, esto lastima su orgullo y, sin embargo, una condiciona a la otra. Así, la lectura es una herramienta de desarrollo fundamental. Y donde mejor se desenvuelve esta herramienta es en los libros, no en los pequeños artículos que dominan la circulación de la Web; el encuentro con el lenguaje merece un espacio de concentración –el medio es también el mensaje–, un encuentro a fondo con la mente de un autor que puede haber muerto hace cientos de años pero que vive, al menos meméticamente, en el texto que se trasvasa a nuestra mente.


En suma, el mundo se crea con la palabra y esto es así no sólo en una visión esotérica o religiosa de la realidad, lo es en nuestra vida cotidiana: sólo alcanzamos a distinguir las formas una vez que tenemos los nombres.
De cualquier manera queda claro que la lectura como surtidor de las palabras que animan nuestra conciencia es un aspecto esencial de lo que es un ser humano que piensa el mundo. Podemos existir sin pensar, y a veces el pensamiento se convierte en un ruido que enferma la mente, pero en el pensamiento, con el poder de la palabra, tenemos una potencia divina. 
Por Alejandro Mar G

LA IMPORTANCIA DE LEER


La Lectura abre tu mente a conocimientos maravillosos, 
es como la luz para tu ojos...

Descubrirás historias extraordinarias, personajes fantásticos...

Comienzas con un libro y luego no te detienes...

TÉCNICAS PARA FORMAR LECTORES DESDE PEQUEÑOS

Conociendo que el hábito de la lectura es útil para la vida académica y, por supuesto, para su desarrollo intelectual; los padres procuran este hábito lector en sus hijos.


¿Cómo lograrlo?

La lectura no se limita a la decodificación de frases o textos escritos. La lectura es interpretación de símbolos de todos tipos. Un bebé puede leer el estado de ánimo de su mamá interpretando sus gestos y entonación de voz; un niño puede leer, interpretar o imaginar historias “leyendo” imágenes. 
La lectura, entonces, es interpretar significados a partir de estímulos visuales (como los textos escritos), pero también audiovisuales, auditivos, gustativos, olfativos y táctiles. ¡En especial con los bebés!, quienes se valen de todos sus sentidos para ordenar y percibir su entorno. Siendo así, la lectura se puede empezar desde que el bebé es un recién nacido, y entre más temprano se empiece a familiarizar con la lectura, mejor.
La lectura empieza con el reconocimiento del libro como objeto lúdico.
Durante los primeros meses de vida, es importante permitir a los niños jugar con los libros, aunque esto signifique que los doblen y babeen. Por supuesto, no vamos a prestarles cualquier libro, sino uno especial para que 1) no se lastimen al jugar, 2) puedan tener tener diversas experiencias táctiles y 3) aprecien las diferencias entre colores. Para esto existen libros de tela y de plástico, ideales para bebés que todo se lo llevan a la boca. Hay libros en forma de almohada, de peluches, de acordeones… de todo tipo. Lo que predomina en ellos son figuras geométricas, colores vivos, materiales que se sienten diferente al tacto y poco o nada de texto. La clave aquí es que el bebé vaya percibiendo al libro como algo que puede ser suyo y, sobre todo, algo que está hecho para divertirlo. Los libros son para jugar y para divertirse, primero, y para aprender, después.
En esta etapa, te recomiendo que todavía no pretendas contarle historias completas al bebé, pues su lapso de atención se limita a unos pocos segundos y todavía no puede retener mucho en su memoria. Para acompañarlo en la lectura de estos libros, solo señala y nombra los objetos que aparezcan en él, para que tu bebé poco a poco los identifique. Dile cosas como “¡mira! ¡un perrito!… ¡un triángulo!, cosas por el estilo.
Si tu bebé tiene menos de 3 meses, te recomiendo comprarle libros con imágenes en blanco y negro, o libros donde predominen los colores primarios, pues recuerda que durante las primeras semanas de vida tu bebé apenas está aprendiendo a usar sus ojitos, y los colores más perceptibles para él son el negro, el blanco, los grises y el rojo.
Después la lectura es con base en imágenes.
Una vez que tu bebé haya desarrollado un poquito más su motricidad fina y que haya mitigado su impulso por llevarse todo a la boca, será el momento de adquirirle libros de pocas páginas, hechas de cartón. A partir de los 7 meses, tu bebé estará preparado para una lectura “más avanzada”. Ahora podrás conseguirle libros resistentes de cartón, de no más de 10 páginas, para que juntos, tú y él, puedan “leer” las imágenes. Ahora la lectura no se limitará a colores, figuras y sensaciones, sino que ya podrá incluir una secuencia de eventos o acciones. Puedes conseguir libros donde un personaje tenga un problema que se resuelva casi inmediatamente a lo largo de pocas páginas, esto porque, aunque el lapso de atención de tu bebé será mayor, este aún se limita a no más de dos o tres minutos. Así, la lectura de libro tendrá que seguir siendo rápida, pero ahora puedes agregar frases un poco más completas: “Mira, a la niña se le perdió su perro… Buscó en el clóset y no lo encontró… Buscó en el patio ¡y ahí lo encontró!”.
Poco a poco, tu bebé irá aprendiendo que las acciones se dan en secuencia y que estas tienen consecuencias; además irá adquiriendo frases y palabras que remiten al espacio y al tiempo. Con esto podrá ir percibiendo un orden y generando expectativas, del tipo “una acción lleva a otra”. Poco a poco, conforme pasen los meses, podrá ir leyendo junto contigo historias donde los personajes enfrentan problemas un poco más complejos y un poco más largos. Tú irás notando cuándo tu hijo estará listo para más y más.
En esta etapa se recomienda la lectura improvisada y espontánea. Muchos libros de cartón y plástico vienen ya con frases de texto, pero todavía no te comprometas con ellas. Cuenta el cuento prefiriendo palabras que tu hijo ya conozca y con frases que le sean fáciles de comprender. Puedes incluso contarle una historia diferente usando el mismo libro, solo inspirándote en las imágenes. ¡Que no te dé pena simular las voces de los diferentes personajes! Así será más entretenido.También puedes invita al niño a que él te lea el cuento a ti. Muchas veces él querrá repetir lo que tú ya le contaste, pero otras veces tratará él de crear su propia historia. Todo se vale. Hagas lo que hagas, procura formular preguntas a tu hijo para involucrarlo contigo en la lectura y para ver qué ha estado entendiendo de lo leído.
Los libros siempre deberán estar al alcance del niño.
Procura guardar los libros en un lugar que esté al alcance de tu niño. Si tu bebé ya gatea, guarda los libros en un librerito o caja que esté a la altura del suelo. Podrías después encontrar que tu hijo ve y usa los libros como si fueran cualquier otro juguete ¡y eso es muy bueno!
La lectura en voz alta siempre será la mejor estrategia.
Cuando tu niño sea mayor, notarás que su memoria ha mejorado cuando te reclame ¡que no has leído el libro igual que la vez pasada! Aquí ha llegado el momento de comprometerte un poquito más con el texto que viene escrito en los libros. También podrás darle libros de papel cuando notes que tu hijo podría tener más cuidado con las páginas. Ahora podrás leer respetando más la escritura del texto, tratando de lograr una voz melodiosa al ritmo de los signos de puntuación. A partir del año y medio, los cuentos con rimas y trabalenguas son especialmente atractivos.
El objetivo de leer con voz armónica y haciendo especial énfasis en las pausas que marca el texto con los signos de puntuación es que el niño se acostumbre a la entonación de la lectura y se prepare también para sus futuras experiencias de lectura en la escuela. Sobre todo, le generará expectativas sobre lo que es “leer como grande” y luego querrá aprender a hacerlo él también.
Leer es más divertido en grupo.
Leer en grupo también es divertido. Busca clubes de lectura para bebés en tu ciudad o centros culturales con bebetecas. Tu hijo podrá leer y socializar con otros niños futuros lectores. Al mismo tiempo irá reforzando la idea de que los libros son para divertirse y ¡para compartir!
Leer un libro por las noches es ideal. 
Con esta actividad diaria matas dos pájaros de un tiro: continuas fomentando el amor por la lectura y fortaleces los lazos afectivos entre padres e hijo. Trata de hacerlo diariamente; aunque resulte muy cansado para ti, pues los niños valoran mucho poder pasar unos minutos antes de dormir con la completa atención de sus padres. Precisamente porque sabemos lo difícil que es tener las energías para leer todas las noches, procura conseguir libros con cada vez más texto, pero que sigan siendo de pocas páginas, de forma que la lectura no te tome más de 10 minutos.
Lo importante es vincular la actividad de la lectura con la convivencia, la diversión y el amor. Si se tiene este concepto afianzado antes de que el niño entre a la escuela y deba empezar a aprenderse las letras, el gusto por la lectura “tradicional” perdurará y será más probable que, cuando crezca, tu hijo pueda ser un lector activo. Tu hijo estará consciente de que la lectura no es una actividad para fines pragmáticos, sino lúdicos. No se lee para estudiar y sacar buenas, sino para divertirse y disfrutar.
Fuente: Chicaetc

CONSEJOS PARA ENAMORAR A TUS HIJOS DE LA LECTURA

"Para soñar no hay que cerrar los ojos, para soñar hay que leer" 
Michel Foucault 
Y para que nuestros hijos sueñen tenemos que ayudarlos y motivarlos a leer.
5 consejos para enamorar a tus hijos de la lectura lectura.jpg


La lectura es fundamental para el aprendizaje, pero no solo eso. Leer nos abre puertas a mundos que nunca hubiéramos imaginado y por algo se dice que para viajar solamente hay que abrir un libro.

En estas época de bombardeo de contenidos digitales, pareciera que los niños quieren ver cualquier cosa menos las páginas de un libro. Que un niño tome algo impreso y se ponga a leerlo por su propia iniciativa es siempre emocionante y una actitud que todo padre quisiera ver en sus hijos. No obstante, este es un momento en el que los padres tenemos un reto mayor cuando se trata de inculcar hábitos de lectura en los niños.

Según la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico), los niños que leen por placer tienen un mejor rendimiento académico. Leer, además, hace que su creatividad se active. La lectura aporta habilidades para el resto de la vida y facilita que se forme un pensamiento crítico y libre. 

Acciones que puedes realizar para que los niños se apasionen por la lectura desde recién nacidos:

  • Lee para ellos desde que son muy pequeños
Y cuando digo muy pequeños, es desde las primeras semanas de nacido. De acuerdo con kidshealth.org, leer a los bebés desde edades tempranas desarrolla su sentido de la comunicación, la audición, su vocabulario, además de que empieza a aprender sobre conceptos básicos como colores y figuras geométricas. Sin embargo, lo más importante es que de esta manera se crea un hábito en torno al vínculo afectivo con los padres y la lectura. Es el primer paso para que los niños sientan amor por los libros.
  • Que lean, ¡lo que sea! 
La caja del cereal, una revista, un cómic, el papelito de la galleta de la fortuna… Si quieren saber qué dice ahí, déjalos que lo averigüen por sí solos. Dependiendo de la edad puedes ayudarlos, sin embargo lo importante es despertar su curiosidad para que sientan la motivación de descubrir lo que dice un texto. Los cómics son en especial una buena manera de empezar pues los dibujos hacen que la lectura sea más fácil y divertida. Poco a poco irán mejorando su capacidad lectora y buscarán otro tipo de lecturas. Lo importante es que practiquen todo el tiempo.
  • No los obligues a leer
Esto no quiere decir que no hagas nada por que lean, si no que más que ponerlo como algo que se debe hacer a como dé lugar, logres animarlos con buenas prácticas. Ir a bibliotecas o librerías públicas en los que tengan acceso a muchos tipos de libros es una opción, pero también hay cosas que puedes hacer en cualquier momento. Por ejemplo, jugar juegos con ellos en la carretera a elegir una letra y animarlos a que encuentren palabras por el camino que empiecen con esa letra. Esto los llevará a leer más de lo que te imaginas.
  • Que ellos elijan sus lecturas
Encuentra los temas que más les gustan o emocionan y busca libros sobre el tema. En mi caso, mi hijo mayor está obsesionado con los videojuegos y me hace muchas preguntas sobre los mismos que yo no sé contestar. Encontré que en Kindle Unlimited hay muchos títulos en español sobre el tema y ya mi hijo está practicando la lectura al tiempo que se informa sobre el tema que más le gusta. Hay muchos tipos de personalidades y hay libros para cada una. Una buena idea es dejarlos elegir sus libros.
  • ¡No dejes de compartir con ellos los momentos de lectura!
Aunque ya sean “grandes” y sepan leer, seguir leyendo para y con ellos por las noches mientras los abrazas es un hábito que no se debe perder. Revisiten libros de cuando eran más pequeños y les gustaban mucho, lean poesía, incluso pueden tener una novela especial que lean juntos y en el que vayan avanzando una vez a la semana, por ejemplo. No olvides que lo más importante para que tus hijos lean es que te vean leyendo y que vivan en una casa en donde se lee.

LA LECTURA EN EL NIVEL INICIAL

Ideas importantes para promover la Lectura: 
  • El nivel inicial, el jardín de niños es una etapa intensa e importante. Su finalidad es enriquecer el mundo de los niños.
  • El entorno alfabetizador favorece el futuro lector(a).
  • El jardín o preescolar ayuda a comprender las instrucciones orales, enriqueciendo el vocabulario. Fomenta el juego y la imaginacion.
  • El circular de la palabra lleva a la narracion, y de la narracion al cuento.
  • La biblioteca circulante es una oportunidad para que el libro sea algo cotidiano, y para que la familia sea lectora.   





“El tiempo para leer, al igual que el tiempo para amar, 
dilata el tiempo de vivir
 Daniel Pennac


Fuente:

LA LECTURA EN EL AULA

"El entusiasmo por la lectura no se enseña, se contagia" 
Monique

Partiendo de ese pensamiento encontramos el siguiente aporte para desarrollar el hábito lector en el aula o salón de clases. 

En el aula debe reinar un clima lector, de modo que se procuren los espacios, tiempos y ambientes adecuados: Leerles todos los días, hablarles de lecturas, preguntarles por lo que leen, programar una sesión semanal de lectura, acompañarles a la biblioteca,etc todo esto contribuye al desarrollo del hábito lector.

La animación a la lectura en el aula exige la elaboración de un plan de lectura que se adapte a los gustos y al nivel de competencia lectora de cada educando. Una buena oferta de textos y la implicación de los estudiantes en la selección de libros constituyen estrategias adecuadas. El fomento del gusto por la lectura debe contemplar el asesoramiento individual; es decir, es fundamental que exista un plan personalizado de lectura para cada estudiante.



Son muchas las actividades que se pueden realizar en las aulas de Educación Infantil y Primaria para animar hacia la lectura:
  1. Rincón de lectura.
  2. Lectura diaria de noticias, poemas…
  3. Lectura de diarios o de publicaciones periódicas.
  4. Lectura por parte del docente de fragmentos divertidos o curiosos de los libros.
  5. Presentar a los estudiantes una amplia lista de libros de temáticas diferentes y de distintos niveles de dificultad.
  6. Comentar referencias aparecidas en la prensa sobre los libros: como libros más leídos, etc.
  7. Permitir a los estudiantes la elección de obras y autores.
  8. Exposiciones orales de las lecturas realizadas por los estudiantes y por el docente.
  9. Lectura de un libro entre todos finalizando con alguna actividad: cada uno lee un capítulo y lo cuenta o realiza un dibujo…
  10. Cumpleaños: cada alumno escribe una poesía o cuento como regalo y se construye un libro viajero con todas las poesías o cuentos.
  11. Debate sobre las lecturas realizadas.
  12. Dibujar los personajes, el escenario, realizar murales, dramatizaciones.
  13. Votación para elegir los mejores libros y/o autores.
  14. Dar a conocer los escritos y producciones de los educandos en la revista del colegio, en la web…
  15. Realizar un libro viajero que contenga producciones de los estudiantes sobre un tema determinado.
  16. Ver una película sobre el libro.

En definitiva, el papel del docente consiste en hacer de la lectura una práctica cotidiana.

De: Anna Sordé en blog.ididatic.com